La harina de gluten de maíz tiene un alto valor nutricional, con elevado contenido de energía metabolizable y proteína bruta; algunas harinas de gluten de maíz contienen hasta un 60 % de proteína bruta. Es rica en aminoácidos y, entre los oligoelementos, presenta un alto contenido de hierro; entre las vitaminas, destaca su elevado contenido de betacaroteno y es rica en pigmentos. Precauciones al utilizar harina de gluten de maíz en la alimentación de gallinas ponedoras:
1. Debido a su reducido tamaño de partícula, la cantidad de harina de gluten de maíz empleada en la alimentación de gallinas ponedoras no debe superar generalmente el 5 %, ya que de lo contrario podría afectar la ingesta de alimento por parte de las gallinas.
2. La composición de aminoácidos de la harina de gluten de maíz es desequilibrada: es rica en metionina y ácido glutámico, pero pobre en lisina, arginina y triptófano. Al sustituir harina de soja u otras fuentes proteicas en la formulación del alimento, es necesario suplementar los aminoácidos esenciales deficitarios.
3. La proteína presente en la harina de gluten de maíz es principalmente zeína, que no es fácilmente soluble en agua, lo que afecta la digestibilidad y la absorción en las gallinas ponedoras. Las soluciones incluyen la adición de proteasas adecuadas para su degradación o la fermentación microbiana de la harina de gluten de maíz; ambas estrategias pueden mejorar la digestibilidad y la utilización de su proteína sin afectar el rendimiento reproductivo de las gallinas.
4. La harina de gluten de maíz es rica en luteína, con un contenido tan elevado como 90-180 mg/kg, más de cinco veces el de maíz amarillo. Puede ser absorbida eficazmente por las gallinas, lo que les confiere un tono amarillento a la piel y oscurece el color de las yemas de huevo, reduciendo así la necesidad de añadir pigmentos exógenos adicionales en la alimentación. Sin embargo, los pigmentos presentes en la harina de gluten de maíz se oxidan y pierden fácilmente. Entre los factores que influyen en ello se incluyen la temperatura, la estación del año, las condiciones y el tiempo de almacenamiento, los métodos de producción y el tipo de maíz utilizado. Por tanto, es importante acortar el período de almacenamiento y controlar las variaciones en el contenido de pigmentos durante dicho almacenamiento.
5. Al utilizar harina de gluten de maíz, también es necesario supervisar sus indicadores higiénicos, como la desoxinivalenol (vomitoxina), la zearalenona, las aflatoxinas y otros, para evitar que niveles excesivos de micotoxinas afecten la salud de las gallinas.
